1. Distribución Ideal de la Temperatura
Para las personas, existe una distribución ideal de la temperatura en un local
(ver gráfico). Si interpretamos esta curva, vemos que es conveniente conseguir
una mayor temperatura en el suelo que en el techo ya que el calor en los pies
produce bienestar mientras que un fuerte calor al nivel de la cabeza se
traduce en malestar. |
En estos gráficos de distribución de temperatura, se aprecia perfectamente que
el suelo radiante es el sistema que más se acerca a la calefacción ideal. En
los otros tipos de calefacción representados, la temperatura del suelo es inferior
a la del techo, lo que provoca una acumulación del calor donde menos se
necesita.
2. Estética
Con el suelo radiante desaparecerán de su vivienda los siempre molestos
radiadores, que hasta ahora limitaban las posibilidades de decoración de su
hogar y que suponen un foco donde se acumula polvo y cuyos huecos resultan
siempre tan difíciles de limpiar.
3. Libertad de Elección de Suelos
Con el suelo radiante pòdrá elegir para su vivienda el tipo de suelos que más
le guste y, lo que es mejor, con todos ellos tendrá una agradable sensación de
confort al tener siempre los pies calientes.
4. No Ensucia las Parades
Los radiadores provocan movimientos de aire que acaban ennegreciendo la
pared en la parte superior del radiador. El suelo radiante elimina de raíz este
problema ya que no genera corrientes de aire por trabajar a baja temperatura.
5. Seguridad
El suelo radiante elimina los radiadores que siempre suponen un riesgo de
quemaduras tanto para los niños como para los ancianos.
6. Ecológico
Dada la baja temperatura requerida, la instalación de suelo radiante se puede
combinar con sistemas de paneles solares u otras energías alternativas. |